lunes, 12 de septiembre de 2011

Sorry.

Perdóname, cabrón, por aquel día que hablaste mal de mí a mis espaldas. Perdóname, pequeña zorra, por intentar malmeter entre mi pareja y yo. Perdóname, sucio bastardo, por haberme insultado aquel día. Perdóname, guarra, por pasar de mí cuando te necesité. Perdóname, hipócrita, por haberme engañado mientras fingías ser de confianza. Perdóname, traidor, por aquella vez que me negaste. Perdóname, mentiroso, por aquel momento que desconfiaste de mí. Perdóname, mal amigo, por delatarme. Perdóname, falsa, por haberte hecho pasar por mi amiga. Perdóname, monstruo, por tantas veces que me has humillado. Perdóname, maltratador, por los momentos en los que me has hecho sentir que no valgo nada. Perdóname, violador, por aquella vez que no quería que me tocaras. Perdóname, jefe, por no pagarme lo que merecía. Perdóname, atorranta, por querer garcharte a mi chico. Perdóname, payasa, por pensar que no me harías daño. Perdóname, puta, por abrirte de piernas con el hombre equivocado. Perdóname, infiel, por ocultarme lo que más tarde descubrí. Perdóname, autobusero, por salpicarme el traje gris. Perdóname, peluquera, por haberte pasado cortándome las puntas. Perdóname, profesora, por haberme suspendido injustamente.
 
 
 
Perdonenme, porque yo no sé perdonar.
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario